Todos estamos relacionados

May 09, 13 Todos estamos relacionados

La ciencia, tal como la conocemos, es una de las maneras que existen para tratar de comprender la realidad. Es una manera de conocer a partir de distinguir, diferenciar, clasificar y ordenar. Lo cual es adecuado cuando tratamos de lo tangible, de la materia. Pero ¿qué pasa cuando intentamos a través de este método de comprender lo intangible, como por ejemplo la cultura o la creatividad? Es decir, queremos saber qué pasa en los espacios entre la materia, entre las cosas o las personas. La ciencia no sabe cómo hacerlo porque la ciencia está diseñada para ver las partes. Para entender (científicamente) qué ocurre con aquello que une y mantiene unido a los elementos necesitamos utilizar otro método. Uno que permita unir, juntar, igualar. Conectar en lugar de separar. A este modo de abordar la realidad se la denomina la sistémica la cual pregunta: ¿qué es lo que conecta, cuáles son los elementos que cumplen esta función? ¿Cuáles son las relaciones, estructuras y organización entre los diferentes elementos de un grupo?

Ambos métodos de conocimiento son complementarios y no excluyentes. Pero lo cierto es que Occidente priorizó el pensamiento científico por sobre el sistémico a pesar de que sus raíces se encuentran en los antiguos pensadores griegos como Hipócrates o Sócrates, verdaderos “sistemólogos”. (Recordar las “conversaciones socráticas” con sus estudiantes como modelo democrático y horizontal de enseñanza y aprendizaje).

Nuestra civilización se encuentra profundamente marcada por un modelo de pensamiento lineal en donde a toda causa le corresponde un efecto considerando el universo como un gran sistema mecánico siguiendo las ideas de Isaac Newton, quien instauró el “determinismo científico” . Se instala así la idea del “pensamiento único” aquel que dice que existe una y sólo una respuesta correcta a una pregunta adecuadamente formulada. Todo lo que no sea esa respuesta, es erróneo (base del sistema educativo que poseemos).

El pensamiento sistémico es pariente cercano del pensamiento creativo para quien pueden existir múltiples respuestas correctas para una sola pregunta. Y esta a su vez puede ser interpretada de varias maneras correctas. Ambos modos de abordar la realidad son necesarios, aunque Occidente privilegió el pensamiento lineal por sobre el sistémico.

Para tratar de entender el pensamiento sistémico y cómo todo lo que nos rodea son sistemas que interactúan de múltiples modos con todo (incluyéndonos a nosotros los humanos) propongo el siguiente video en donde se evidencia la fragilidad y la potencia de todos los sistemas con los que convivimos. El final es una gran metáfora de qué ocurre cuando los sistemas son alterados. Que disfruten!

 

1 Comment

  1. ¡Qué belleza de metáfora! Gracias por compartirla y por la explicación detallada…me la llevo…¡un saludo!

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