Diálogos (imaginarios)…. Los asesinos de la innovación: Los 10 mandamientos de la innovación (octava parte)

Jul 04, 11 Diálogos (imaginarios)…. Los asesinos de la innovación: Los 10 mandamientos de la innovación (octava parte)

- Ya para ir concluyendo con esta etapa – manifestó el consultor en tono solemne – marquemos una hoja de ruta para consolidar un entorno dedicado a la innovación en esta organización. Hoy y en los próximos dos encuentros trabajaremos sobre 10 “mandamientos” que nos orientarán la acción para anular a los asesinos de la creatividad.

- 1) Construyamos sentido narrando historias: Tanto Guy Kawasaki, referente mundial en temas de innovación como Karl Weick, psicólogo especialista en temas de cambio y transformación, plantean que es la construcción de sentido lo que le da valor a una propuesta. No se trata sólo de la funcionalidad especifica de lo que estamos ofreciendo, sino del valor agregado desde las percepciones lo que cuenta. Vivimos en una era de experiencias. Cuando compramos un libro, lo hacemos por el valor de la historia que nos van a narrar, no por el papel o la tinta. Cuando estamos eligiendo un producto, tendrá más valor aquel que nos narra una historia que nos resulta relevante. Está demostrado que aquellos que están genuinamente asociados a una causa social, tienen más posibilidades de ser adquiridos que un equivalente sin este agregado de valor. Nos vinculamos con aquello que nos conmueve y nos transfiere experiencias de vida. Busquen más allá de la utilidad práctica y del valor económico.
- ¿Tenemos que contratar un escritor como director de producción entonces? – preguntó irónico el dueño.
- Es una opción – respondió enseguida el consultor – pero mejor aún es escribir una historia propia, resultado del trabajo colectivo del equipo de colaboradores. Las personas amamos las historias bien contadas. Lo vemos en el cine, en la música, en el teatro. Y también es válido para los productos y servicios que ustedes ofrecen. Investiguen en Internet qué empresas son las que lideran cualquier segmento de mercado así como las organizaciones de carácter social: todas basan sus campañas de comunicación en narraciones que construyen sentido para los destinatarios y logran así establecer puentes sensoriales con sus públicos. Decubramos las diferentes formas que nuestro producto o servicio puede adquirir y narremos estas historias.
- Sé de muchos casos – dijo el gerente de administración – donde son las mismas autoridades las que no se compromenten con estos procesos. Ellos mismos son claramente los asesinos… ¿Qué hacer en esos casos?
- Es un tema complejo. Sólo con la anuencia y acompañamiento de todas las áreas es posible generar estos cambios. Las opciones son: o tratamos de “seducir” a las autoridades respecto de los beneficios que trae esto para el conjunto, o estaremos condenados a vivir en un ambiente de mediocridad. El desafío es ver cuán eficaces somos seduciendo…

2) Conozcamos en profundidad cuál es nuestro espacio en la sociedad y quiénes son nuestros aliados e interesados: Una organización no dialoga solamente con sus usuarios, clientes o público. Lo hace también  con un amplio círculo de personas y organizaciones que están vinculados directamente con la propuesta de valor: proveedores, periodistas, bancos, colegas y otros. Saber encontrar el lugar propio en esta compleja red, teniendo siempre como prioridad los intereses y necesidades de los destinatarios, es parte del arte de llevar adelante una propuesta de valor. Es un juego de mediaciones y de interacciones en donde es necesario tener en consideración cuáles son las propias aspiraciones. Phillip Kotler, uno de los más relevantes pensadores en estos temas, llama a esto la renovada función del Marketing. No se trata de pensar en “vender” el producto o servicio (y esto es válido también para las causas sociales, la cultura y otros servicios). Se trata de ver y comprender el mapa integral de cómo se vinculan nuestros productos y servicios con las necesidades e intereses de los destinatarios y todas sus conexiones.
- Ah! – Exclamó el reponsable de marketing – ese es mi terreno…  Está hablando de la cadena de valor, ¿verdad? ¿Pero usted piensa no lo estoy haciendo bien? – preguntó entre temeroso y asustado.
- No se trata de hacerlo bien o mal. – respondió el consultor – se trata de diseñar una estrategia que parta de esta perspectiva integrada y sistémica. Y definitivamente está relacionado con el concepto de la cadena de valor. excepto que una cadena implica una sola dimensión. Aquí hablamos de una red de relaciones de valor.
- ¿Sistémica? – preguntó alguien por lo bajo.
- Significa que todo lo conocido forma parte de uno o más sistemas con los cuales interactúa en diversos niveles. El cuerpo humano es una integración de sistemas (nervioso, óseo, digestivo y otros) que dan como resultado la integralidad de nuestro ser.
- Tiene sentido lo que dice – planteó Diana – el sistema administrativo atraviesa a toda la organización pero también está conectado con el entorno.
- Exactamente – dijo el consultor – esta perspectiva nos obliga a pensar y a diseñar estrategias de manera integrada.

3) Innovar con visión: Una corta historia que circula por Internet dice que le preguntaron a tres albañiles qué estaban haciendo: el primero dijo que estaba poniendo ladrillos. El segundo que estaba levantando una pared. El tercero que estaba construyendo una escuela. La capacidad de ver y compartir los resultados a los que aspiramos llegar tienen un impacto decisivo en los procesos. Innovar es un proceso complejo que involucra conocimientos, experiencia, expectativas y visión. Muchas grandes innovaciones nacieron sin saber cuál iba a ser el resultado final. Pero se conocían las causas y las necesidades. El resto, es estar abiertos a la imaginación y al descubrimiento.
- Entonces ¿la innovación es un tema de actitud? – preguntó el responsable de producción.
- Es más que eso. En la literatura hablamos de competencias: la integración de saberes teóricos, con habilidades prácticas con actitudes y valores. La sumatoria de todos estos elementos determina lo que se conoce como competencias genéricas o específicas. Es igual que un deportista de alta gama: debe tener condiciones físicas, conocimientos de cómo moverse, tener motivaciones (valores) pero también tener la actitud adecuada. Para innovar necesitamos optimizar todas estas dimensiones e integrarlas.

El consultor decidió cerrar la sesión de ese día proponiendo que cada uno escribiera sus impresiones sobre estos puntos. Las diez sesiones de trabajo estaban ya prontas a terminarse con este decálogo de ideas sobre innovación.
(Continuará)

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