El Pecado Original y el (no) valor del conocimiento – 1

Jun 13, 12 El Pecado Original y el (no) valor del conocimiento – 1

Algo curioso está ocurriendo con el valor que adjudica nuestra sociedad a temas tales como el conocimento, la cultura o la creatividad. Pasamos de la aceptación de que estos ámbitos vitales de la vida humana no poseen prácticamente valor productivo o económico a verificar que, por ejemplo, las Industrias Culturales generan más del 7% del Producto Interno Bruto mundial. Las exportaciones de este sector en el año 2010 superaron los 800.000 millones de dólares, según estadísticas tanto de Naciones Unidas como del Banco Mundial.

Es casi escandalosa esta verificación. ¿Es un fenómeno nuevo que nos presenta la economía o acaso no estábamos en condiciones “”mentales”  de leer la realidad desde este lugar?

Me encuentro investigando una serie de hechos históricos y culturales que a modo de capas de los modelos mentales que prevalecen en nuestra sociedad, condicionan nuestra visión acerca del valor que estos elemenos realmente tienen.

EL PECADO ORIGINAL

Sé que inmiscuirse con aquellos elementos que son considerados sagrados por muchas personas puede ser visto como un acto de herejía o de insolencia. Es mi deseo que mi siguiente reflexión sea vista con los ojos de quien observa que la realidad está cambiando de manera acelerada y busca entender los motivos de las conductas y las creencias, sin que esto signifique cuestionar el valor religioso o espirtual que poseen estos elementos.

Hecha esta aclaración, leemos en Génesis 2:17 “Pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no deberás comer. El día que de él comas, ciertamente morirás.” 

Cabe preguntarse, sin que esto signifique un cuestionamiento al valor espiritual o religioso del texto, ¿qué impacto ha producido en nuestra valoración del concepto de “conocimiento” la idea expresada en la frase bíblica? Si las consecuencias de la desobediencia de Adán han sido la expulsión del Paraíso de la raza humana- conocido como el Pecado Original – entonces ¿el ” conocimiento’  es bueno o es malo?

No pretendo adjudicarle un valor a esta expresión más allá de la idea de que si la Biblia es un texto normativo en la sociedad occidental respecto de la bondad y la maldad, y la “afrenta” de haber comido del Arbol del Conocimiento (del Bien y del Mal) es vista como la madre de todos los pecados, podemos concluir que el Conocimiento ha sido cargado de un valor cercano a lo negativo, despojándolo así de todo valor que pueda significar una virtud.

No es sino hasta la llegada del Iluminismo en el siglo XVII de Europa en donde el Conocimiento cambia de alguna manera su signo, en fuerte contraste con las verdades dogmáticas de la entonces dominante Iglesia. Sin embargo, otro fenómeno peculiar ocurre con estas construcciones mentales, que analizaré en el próximo post.

Por el momento invito a los lectores y lectoras a reflexionar (y comentar) este punto… ¿en qué medida nuestra valoración productiva y económica del conocimiento se encuentra influenciada por la descripción del Antiguo Testamento y cuánto de esta valoración ha influido para que no podamos ver que tanto el conocimiento, como la cultura y la creatividad son motores del desarrollo social, cultural y económico? Recordemos que aón hoy los presupuestos nacionales dedicados a la cultura y a la investigación en nuestros países no llegan en muchos casos a un dígito… ¿Acaso seguimos creyendo como sociedad que el conocimiento es pecado?

Continuará…

 

 

1 Comment

  1. Gabriel /

    no no,… el catolicismo, que es poco más o menos la única rama del cristianismo que sigue refiriéndose al pecado original
    (además de los ortodoxos, estimo, pero por ej: para los protestantes radicales, no sólo hay pecado original, sino NATURALEZA pecadora, es decir que el plenum, la base toda está podrida, y no se trata sólo de una herida, un vicio, una línea, que marca el pecado
    para los protestantes flufli no hay pecado original porque el hombre es bueno)
    el catolicismo no dice que el pecado se haya dado por querer conocer, sino por querer ser como Dios
    eso fue lo que les animó a comer, ese deseo

    no conocer, conocer es muy valorado: El Hijo, la Segunda Persona de la Trinidad, el Verbo, Jesuscristo, se generó (no se creo, porque es Dios)
    cuándo Dios mismo se conoció
    y el es Señor de los cristianos
    el Logos

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