Se puede vivir de la cultura? Artistas-emprendedores

Feb 27, 13 Se puede vivir de la cultura? Artistas-emprendedores

Días atrás participaba de una cena familiar y la hija veinteañera de unos amigos invitados comentaba su aspiración de viajar a los Estados Unidos para estudiar teatro y desarrollarse como actriz. La discusión se centró en las cuestiones menos creativas y más terrenales referidas a cómo habría de hacer la muchacha en cuestión para vivir dignamente en aquel país en tanto buscaba la manera de concretar sus sueños. La pequeña audiencia se dividió entonces en varias posturas: los padres compartían el entusiasmo y los deseos de superación de su hija, pero confesaban no poder visualizar claramente el modo. Otra persona recordaba las penurias por las cuales debían pasar quienes elegían buscar su camino en el arte y en el exterior, debiendo realizar trabajos en muy malas condiciones laborales y económicas a veces permaneciendo de manera ilegal, lo cual finalmente terminaba atentando contra el proyecto inicial. Otros más moderados resaltaban la tesis de la experiencia de vida y de cómo podía fortalecer el carácter de nuestra joven amiga más allá de los resultados.

Me incliné por una postura que pudiera trascender la tradicional dicotomía “arte/cultura versus economía/sobrevivencia” para pasar a analizar si se trata de una insoslayable e ineludible contradicción o si es posible – abordando la temática desde otra perspectiva – encontrar caminos alternativos.

Si esta discusión hubiera tenido lugar hace unos veinte o treinta años atrás, probablemente hubiera adherido a alguna de las posturas mencionadas. Sin embargo, en el siglo XXI que estamos transitando, toca hacer una revisión crítica de las ideas en torno a estos elementos. En primer lugar existe la denominada “economía creativa” la cual, básicamente se diferencia de “la otra economía” en dos temas centrales: por un lado que es posible generar riqueza a partir de procesos productivos basados en recursos intangibles, un tema que la economía tradicional aún no ha terminado de resolver. La creatividad, la cultura, el conocimiento y la innovación son recursos intangibles que mueven la economía mundial. Y segundo, que la lógica de escasez que sustenta la economía tradicional es reemplazada por la lógica de la abundancia, en donde estos mismos recursos intangibles incrementan su valor con su uso (a diferencia de los recursos tangibles) y que además son infinitos y abundantes.

Le pregunté entonces a la muchacha qué otras actividades desarrollaba actualmente, además del baile y la actuación. Entusiasmada respondió que estaba vinculada con todos los procesos de producción artística, desde la asistencia detrás del escenario, pasando por la venta de patrocinio y de entradas y siguiendo por la publicidad y el marketing. En una visión más tradicional, un/a aspirante a actor se sumergiría en los procesos de aprendizaje actoral desconectándose de todas las otras actividades que hacen posible la obra. El artista-emprendedor aprende a organizar sus tiempos y a canalizar sus energías diversificando su actividad y desarrollando habilidades le permiten, además de concretar sus aspiraciones actorales, generar ingresos sin tener que alejarse de la actividad central, enriqueciéndola. Nuestra joven amiga tenía en sus manos entonces opciones para poder hacer su estadía en el exterior sumamente amable y disponer de tiempo y energía para lo suyo.

Ella pareció sentirse comprendida y sugerí que junto a continuar su formación actoral, realizara algunas capacitaciones relacionadas con la producción teatral, de tal modo de profesionalizar su actividad secundaria y poder dedicarse con su mente y espíritu tranquilos a lo que más le apasiona. Entre las ideas que además surgieron aquella noche de los asistentes, se sugirió aprovechar los conocimientos de técnicas teatrales para realizar capacitaciones empresariales; ofrecer talleres de actuación en escuelas y otras variopintas sugerencias que demostraban que una vez puesto en marcha el espíritu emprendedor, las opciones son inmensas.

Las rutas creativas demandan cada día más que las personas que eligen el campo de la cultura y de la creatividad como ámbito de vida lo hagan desde una perspectiva holística integrando actividades que naturalmente están conectadas entre sí, pero que hasta ahora se mantenían inconexas. Poder vivir del arte y de la cultura así como de la creatividad es posible y nadie dice que sea sencillo. Un buen comienzo es reflexionar acerca de cuáles son las opciones innovadoras que podemos generar a partir de lo que sabemos hacer para poder producir  ingresos que nos permitan disfrutar a pleno de nuestra vocación.

1 Comment

  1. irving r troya /

    hoy para vivir del arte hay que diversificarlo es valida su opinion,el artista bohemio¿?…

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