¿Qué tiene Valparaíso para contar?

Aug 12, 11 ¿Qué tiene Valparaíso para contar?

De todos los atributos que debe tener una ciudad para convertirse en un polo de atracción cultural, Valparaíso tiene el más importante: mística. Es en el año 1536 según narran las crónicas, que Juan de Saavedra de regreso de su viaje al fin del mundo, encuentra la bahía habitada por los Changos, población originaria pacífica y nómade. Valparaíso – llamada así por el recuerdo que la zona traía a los conquistadores de su pueblos nativos – no es fundada, sino descubierta. Sólo 8 años más tarde, en contra de las costumbres de la época, Pedro de Valdivia escribe el acta que reconoce la existencia formal de este emplazamiento, llamado a jugar un papel relevante en las primeras épocas de la Colonia y de la República como Puerto de Santiago. Nace así el puerto más importante en el sur del Pacífico esencial en la ruta entre Chile y Perú y España. Previendo una supuesta y poco probable revuelta por parte de los pacíficos Changos, estos son exterminados en el año 1550. Como toda la historia de Latinoamérica que ha sido (y sigue siendo) escrita con sangre, atraído por su condición relevante hace su aparición Francis Drake, el pirata inglés que arrasa con el puerto seguido por ataques de piratas ingleses y holandeses.

Con el paso del tiempo Valparaíso es lugar obligado de tránsito para todos los viajeros que atraviesan el Cabo de Hornos viajando de un océano a otro. Este movimiento atrae también órdenes religiosas que le dan un nuevo impulso a la incipiente ciudad. El tránsito permanente de viajeros demanda la creación de posadas y fondas, lo cual sumado al tráfico comercial permite el desarrollo lento pero creciente de Valparaíso. La construcción de bodegas, de la Aduana y de las áreas de comercio hacen que Valparaíso sea una de las ciudades más dinámicas del siglo XVIII. A pesar de la dura geografía (tierras poco cultivables) y de ser zona sísmica (varios terremotos destruyen la ciudad en diversos momentos) Valparaíso continúa empeñada en crecer constituyéndose en Municipio hacia el año 1789. El crecimiento de esta ciudad es imparable: si en el año 1810 se contabilizaron 5.000 habitantes, en 1870 la población ascendía a 70.000 personas, la mayoría inmigrantes. La ciudad crece hacia los cerros y se conforma en una urbe dedicada a los negocios. Los “porteños” son despreciados por la incipiente intelectualidad santiaguina por este motivo. En 1883 se inaugura el primer ascensor – sistema de transporte público que hace más liviana la subida por los cerros, imagen característica de esta ciudad.
El progreso y la innovación marcan el perfil urbano de “Valpo” en los primeros años de la naciente república. Pionera en servicios de agua potable, alumbrado público y otras facilidades, Valparaíso es la puerta de acceso al mundo. Inmigrantes ingleses, alemanes, italianos y también del interior de Chile, construyen una variada y diversa urbe con una intensa y rica vida cultural y artística. Las tertulias de las familias acomodada primero y luego el paso obligado de los espectáculos traídos de Europa y de EEUU, hacen de esta ciudad-puerto un vibrante espacio para que artistas y creativos den rienda suelta a su creatividad.


La decadencia

Son muchos los factores que impactan negativamente en este esplendor: causas naturales y sus consecuencias: terremotos, inundaciones, enfermedades e incendios asestan duros golpes a los porteños. La creación del cercano puerto de San Antonio que, gracias a una nueva línea férrea reduce el tiempo de transporte desde Santiago en 3 horas, marca el comienzo de la decadencia. Pero es la apertura del Canal de Panamá en 1914 lo que termina de opacar la pujante vida de esta increíble ciudad que cuelga de los cerros andinos.


La actualidad
y el futuro: ¿Una nueva marca-ciudad?

Valpo se ha tansformado en una ciudad universitaria con un patrimonio histórico-cultural y urbano único, a lo cual se suma la Declaración de Patrimonio de la Humanidad por parte de UNESCO en el año 2003. Hitos tales como La Sebastiana, la casa de Pablo Neruda en Valpo y hoy museo así como su vibrante vida artística hacen que Valpo posea todas las condiciones para llevar adelante un proceso de desarrollo local basado en su cultura e historia.
Ya el mismo nombre, tal como lo sugerí en diversas reuniones, es una invitación flagrante a la imaginación: “Val-Paraíso de la cultura” o “Val-Paraíso de las Artes” invita a jugar con la gráfica e imaginar múltiples usos para generar un interesante movimiento turístico-cultural.
En una reunión de trabajo con directores y docentes de las carreras de Cine, Teatro, Gestión de Turismo y Cultura y Administracíón Pública se comenzaron a analizar las cuestiones de fondo que hacen al diseño de una visión integradora como ciudad y región. ¿Qué tiene Valparaíso para contar? ¿Cómo imaginamos a la ciudad en 15, 20 o 30 años? ¿Qué clase de ciudad queremos tener?
Este proceso de reflexión lleva a analizar los propios supuestos acerca de la función de la cultura y sus expresiones en la vida cotidiana. Más preguntas que respuestas emergen cuando se analizan las relaciones entre la cultura y la economía. ¿Hablamos de lucro o de intercambio de valor por valor? ¿Cömo impacta e influye la cultura en la vida económica de la ciudad? ¿Cómo queremos que estos procesos ocurran?
Este es el proceso en el cual me encuentro inmerso en estos 3 meses de trabajo en esta increíble ciudad de Valparaíso.

(para saber más acerca de Valpo: www.ciudaddevalparaiso.cl)

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